sábado, 30 de octubre de 2021

Este sábado al mediodía falleció en Ushuaia Antonio Wallner, un escrito de Julio Rodríguez

 



Vecino y amigo, que al margen de su sapiencia zonal y corrección en su trayectoria de vida…partió de gira.

 

En su Documento Nacional de Identidad, figura como: SANTIAGO ANTONIO WALLNER, pero casi todos lo llamamos “Antonio”…

 

Llegó a Ushuaia junto a su padre don Wolfgang Wallner, natural de Austria, quien se desempeñó como operario de la  Base Naval Ushuaia, operador de proyectores en el desaparecido cine San Martín y  además comerciante en el rubro de joyería y relojería.

 

Habiendo superado los 87 años, permaneció en comunión con la naturaleza y la montaña y tal vez con una mochila de conocimientos envidiable por muchos, al haber conocido y vivido en la aldea de antaño, el pueblo en transformación y hoy la ciudad en desarrollo y su opinión siempre… pesaba y era buscada.

 

 Desde su ropa de fajina, la vestimenta rural, el buzo deportivo, la prenda de la montaña o invierno, la sobriedad en el acto formal o de gala y su presencia en los últimos tiempos, poco cambia en su rol de acción.

 

Su primer trabajo en esta zona fue como Guardabosque de la Administración Nacional de Bosques en los duros tiempos en que gran parte de la Isla solo podía ser recorrida a caballo. Con el tiempo, cerró esa etapa como Jefe de la Oficina Forestal en Ushuaia.  

           

Simultáneamente se desempeñó como Instructor de Esquí y Andinismo en el Batallón de Infantería n° 5 y Baqueano en la misma entidad de la Armada; también como Profesor de Educación Física en el Colegio José Martí, donde sus clases incluían la práctica del esquí y el andinismo (muchas veces teniendo como escenario las arterias de la ciudad). Fue impulsor e instructor de la primera Escuela de Esquí de Ushuaia.  

              

 

Jefe de Deportes de Invierno de la Gobernación y co responsable de actividades de Vida en la Naturaleza en la zona urbana y rural.

 

Fundador del CASU (Club de Actividades Subacuáticas de este medio)- Realizó trabajos de Buceo para la Dirección de Energía y de rescate en la cordillera. Integró la Doble fundación del Rotary Club de esta localidad.

 

También cumplió un mandato político como integrante del PRIMER CONCEJO DELIBERANTE DE USHUAIA, salido del voto popular en el año 1963.  Hoy a más de 60 años, fue el último referente con vida de aquel hito histórico.

Fue locutor de LRA 10 Radio Nacional Ushuaia e Islas Malvinas, en una larga trayectoria hasta el año 1987.- Integró el primer plantel de LU87 TV Canal 11, como Jefe de Programación y culmina su tarea como Director de la emisora en el año 1973.

Siempre en el ámbito de las comunicaciones, llega al fin de su carrera laboral como Director de Información Pública de la Gobernación del ex Territorio Nacional, para luego jubilarse.

 

Si bien hoy en los últimos años se alejó del desempeño físico, siguió vinculado a diversas instituciones locales (como la Asociación Sanmartiniana) y quienes lo respetan y conocen, saben que dio vida al Club Andino Ushuaia como uno de sus fundadores, ocupando la presidencia de esa entidad por más de veinte años.

 

Su entusiasmo y pasión por la naturaleza y la admiración por el andinismo lo transmitió a sus hijos, nietos y a muchos pobladores, siendo un referente de los deportes de invierno a nivel internacional.

Antonio Wallner se involucró activa y permanentemente, con diversas instituciones de índole social y deportiva en Tierra del Fuego por más de medio siglo. 

Llegó a ser protagonista de dos foto novelas sobre libretos relacionados al quehacer fueguino.

 

Los Wallner fueron la primer familia argentina que habitó el Barrio Solier construída por los italianos (década de 1940)

 Barrio Solier                 

Veo oportuno recordar a este populoso sector de la comunidad con este aporte:

“Mi Barrio, mi viejo Barrio es una rosa herida de ausencias, son nombres guardados en su antigua cadencia, fragmentos de espejo roto, pecho herido, sueños esparcidos en sus calles polvorientas. Mi Barrio, mi viejo Barrio, se abatieron tus sueños, se fatigaron tus manos, se secaron tus hojas de otoño no deseado. Melancolía súbita, fugaz, vacía, recorro tus rincones y los rostros de tu indómita alegría. 
Nostalgia por mi Barrio, voz y ojos de mis jóvenes días. Mi viejo Barrio, soñador, solidario, con alma de infinita poesía. 11/11/2015 José Alvarez
Y, en estos tiempos, es el Barrio Solier....”

Volviendo al recuerdo de Antonio, le aseguro que no resulta sencillo el escribir sobre una persona que no siendo fueguina trabajó, defendió y promocionó por décadas la imagen de Tierra del Fuego y en particular de Ushuaia, quien lo adoptó por más de setenta años y que hoy leerá estos conceptos. Menos aún,  acercar en pocas palabras términos elogiosos que seguramente enorgullecerán a sus descendientes y qué esperar de quienes jamás escucharon hablar de él y que desde hace décadas habitan este suelo. A modo de desafío me nace este mensaje breve:

Seriedad, honestidad y figura para ser imitada será la de Antonio Wallner… Cuando nieve en un futuro…acuérdese que desde el cielo… él esbozará una sonrisa y murmurará..” era de esperar… el suelo estaba frío y la ventizca en el canal… lo anunciaba.”

 



lunes, 25 de octubre de 2021

72.- BARÓMETRO en nudo de lenga.

 


Ocupa en lugar en la casa de Daniel Medeot Spada, allá en Ushuaia.

Es de fabricación alemana y se corresponde a aquellos años en que lo importado se incorporó a lo cotidiano de los fueguinos.


Tal vez su modelo inicial era como este con un termómetro que complementaba a los datos de mercurio las especulaciones consignadas en las inscripciones que -pese a su origen germánico- llegaban aquí escritos en castellano.

Parece ser que un día se cayó y se desprendió la parte superior.

Daniel procedió a realizar una reparación más que vistosa: agregó el artefacto predictivo a un nudo de lenga con lo cual se volvió isleño, más nuestro.

Hace no muchas semanas Medeot me lo remitió y conversamos sobre aquellos días en los cuales no dependíamos tanto de la electrónica, de lo computacional.

No se como se habrá comportado las últimas horas en que el invierno se apersonó en medio de nuestra demorada primavera, haciendo evidencia de los fríos que por una ecuación constante no tarde en llegar hasta la estepa de nuestro norte.

Alguien podrá decir: ¡Yo tengo uno igual! Pero le podremos decir: igual no, parecido. El nudo de lenga marca la diferencia.